Cuando preparamos una boda tenemos que centrarnos bien, y sobre todo pararnos a pensar el motivo de nuestra decisión. En opinión propia, la decisión de casarse muchas veces se toma fríamente, sin conocer o indagar en qué sentido tiene el matrimonio. El matrimonio es una unión preciosa, en la que la confianza en la pareja debe ser el pilar fundamental. Si falla este principal valor, se nos derrumba todo. 

Pero bueno, se supone que estamos muy enamorados, confiamos plenamente en nuestra pareja, nos encanta cómo es, incluso con sus defectos. Con esto claro clarísimo, es cuando una va y dice ¡Sí quiero! Y se va mucho más tranquila al altar y se afrontan los preparativos sin estrés. Nos habremos quitado un peso de encima. Pero ¿qué pasa cuando la cantidad de cosas que hay que organizar nos superan y nos ponemos nerviosas? ¿Qué pasa si llegamos al bloqueo? Te contamos cómo gestionar el estrés durante la preparación de tu boda.

Por encima de todo tienes que ver que todo lo que prepares y organices será precioso, decidido con mucho amor y, sobre todo, hay que tomarlo como una aventura.

La agenda, tu gran aliada

Nuestro consejo para gestionar el estrés de la mejor manera posible es que compres una buena agenda en la que ir anotando tareas pendientes y tareas resueltas. Es muy estresante pensar mil veces lo mismo y decirte a ti misma que aún lo tienes por resolver. ¡Anota también cuando ya lo hayas resuelto! Esto te ayudará a quitarte una gran carga.

Llevo ya unos años aconsejando qué regalar como detalle a los invitados, pero veo que muchas veces se quiere hacer tantas cosas a la hora de organizar una boda que el estrés se apodera de las novias y vienen a mí habiendo elegido ya algo que, en realidad, no les gusta. Lo seleccionaron porque era económico, porque era lo primero que vieron y, ante la inseguridad, terminaron comprando.

También hay novias que quieren entregar un regalo para cuando entran a la ceremonia, otro también para cuando estén sentados, y luego algo para el jardín y algo para el baile y… No me odies, pero siempre se ha dicho más vale calidad que cantidad, pensad en qué os gustaría que os regalan a vosotras y, a partir de ahí, vamos a decidir el detalle para los invitados.

No convirtáis vuestra boda en una ceremonia en la que los invitados no puedan ni comer, dejad paso a la elegancia, a la relajación, que todo fluya poco a poco y que tu impronta se note en todo lo que elijas, que se note que hay mucho amor.

En Deliciosso nos tomamos cada boda como si fuera la nuestra propia. Impregnamos de amor cada detalle, cada mermelada, miel, chocolate, y nos encanta encontrar la decoración ideal para que ese día sea realmente muy especial. El detalle tiene que hablar de ti, tiene que dejar tu impronta, qué es lo que queréis contar y transmitir a vuestros invitados en ese día tan especial.

Y nosotros somos expertos contando historias con nuestros detalles 😉

 

 

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